- C&L Abogados
- 7 ago
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5 cambios recientes en la legislación laboral chilena que debes tener en cuenta
Durante los últimos años, el ordenamiento jurídico laboral chileno ha experimentado transformaciones sustantivas, impulsadas por un contexto social, económico y político que exige nuevas formas de entender el trabajo y las relaciones laborales. Estos cambios responden, entre otras cosas, a la necesidad de avanzar en la conciliación de la vida personal y profesional, de proteger de mejor manera la salud mental de los trabajadores, y de adaptar el marco legal a las dinámicas tecnológicas y sociales actuales.
En este artículo revisamos cinco modificaciones recientes que toda persona —trabajadora, empleadora, o profesional del ámbito jurídico— debiera conocer.
Reducción de la jornada laboral a 40 horas
Uno de los cambios más significativos en el ámbito laboral chileno es la progresiva reducción de la jornada ordinaria semanal de trabajo, establecida por la Ley N.º 21.561, conocida como la "Ley 40 Horas". Esta normativa, aprobada en abril de 2023, contempla un régimen gradual de implementación: en 2024 la jornada se redujo a 44 horas semanales, en 2025 se encuentra actualmente en 42 horas, y se proyecta que para 2026 alcance el objetivo final de 40 horas.
Este cambio tiene por finalidad favorecer el bienestar físico y emocional de los trabajadores, sin afectar su remuneración. A diferencia de otras reducciones históricas de jornada en Chile, la Ley 40 Horas establece expresamente que los sueldos no pueden verse disminuidos por esta disminución del tiempo de trabajo. Además, incorpora la posibilidad de pactar jornadas semanales comprimidas y medidas de corresponsabilidad social para madres y padres trabajadores.
Regulación del teletrabajo y trabajo híbrido
La Ley N.º 21.220, conocida como la "Ley de Teletrabajo", fue promulgada originalmente en 2020, pero ha sido objeto de múltiples interpretaciones y ajustes en su aplicación práctica. El contexto postpandemia aceleró la necesidad de establecer un marco más claro, y en los últimos años se han incorporado criterios administrativos, jurisprudencia y orientaciones que fortalecen el resguardo de los derechos de quienes trabajan a distancia.
Uno de los aspectos más relevantes es la consolidación del derecho a la desconexión digital, que garantiza al trabajador al menos 12 horas continuas fuera de toda obligación laboral o contacto por parte del empleador. Asimismo, se han reforzado las obligaciones del empleador respecto de la prevención de riesgos laborales en entornos no presenciales, como la provisión de mobiliario ergonómico y la evaluación de condiciones de salud en el domicilio del trabajador.
Otro punto clave es la fiscalización remota, que ha sido habilitada por la Dirección del Trabajo para verificar el cumplimiento de estas disposiciones sin necesidad de visitas presenciales, una innovación que permite ampliar la cobertura inspectora del Estado.
Mejoras en el sueldo mínimo y reajustes automáticos
Desde mayo de 2024, el salario mínimo en Chile alcanzó los $500.000 líquidos, en cumplimiento de un compromiso adquirido por el Gobierno y respaldado por el Congreso. Esta medida tuvo un importante impacto redistributivo, beneficiando especialmente a los sectores más vulnerables del mercado laboral.
Pero, además, y de manera innovadora, se incorporó un mecanismo de reajuste automático indexado a la inflación, que permite actualizar el sueldo mínimo sin requerir una nueva discusión legislativa cada vez. Esto otorga mayor estabilidad al ingreso de los trabajadores y previene la pérdida del poder adquisitivo en contextos de alza sostenida del costo de vida.
Cabe destacar que esta medida se ha coordinado con programas de apoyo a pequeñas y medianas empresas, que reciben subsidios estatales para adaptarse a los nuevos costos laborales sin afectar sus niveles de contratación.
Nuevas normas sobre licencias médicas y salud mental
En respuesta a un problema que se hizo más visible durante la pandemia, el legislador chileno ha comenzado a fortalecer la regulación en torno a la salud mental y su tratamiento dentro del sistema de seguridad social.
Actualmente, las licencias médicas por patologías de salud mental cuentan con un mayor nivel de reconocimiento, y se han implementado mejoras en los criterios de evaluación y resolución por parte de las instituciones previsionales (Fonasa e Isapres). Uno de los avances más relevantes ha sido la publicación de protocolos unificados para evitar el rechazo arbitrario de licencias por causas como depresión, ansiedad o trastornos de adaptación.
A nivel normativo, también se ha reconocido que el acoso laboral (mobbing) y el estrés prolongado en el entorno de trabajo pueden ser causas legítimas para justificar ausencias y activar mecanismos de protección legal. Esto permite a los trabajadores ejercer su derecho a la salud desde una perspectiva más integral, y promueve ambientes laborales más conscientes del impacto psicosocial que tienen sus dinámicas internas.
Fortalecimiento de la Dirección del Trabajo y digitalización de procesos
La modernización institucional también ha alcanzado a la Dirección del Trabajo, entidad que en los últimos dos años ha avanzado significativamente en la digitalización de sus servicios. Hoy en día, trabajadores y empleadores pueden acceder a contratos de trabajo, finiquitos, certificados y formularios a través del portal MiDT, sin necesidad de asistir físicamente a una oficina.
Uno de los avances más valorados es la posibilidad de realizar denuncias por incumplimientos laborales de forma completamente digital, lo que permite agilizar procesos y garantiza mayor protección para quienes temen represalias por hacerlo presencialmente.
Además, se han desarrollado herramientas de fiscalización remota y algoritmos de análisis de datos que permiten detectar patrones de incumplimiento o prácticas abusivas, especialmente en sectores con alta rotación o precarización del empleo.
Esta transformación no solo mejora la eficiencia del sistema, sino que también democratiza el acceso a la justicia laboral, permitiendo que incluso personas de regiones apartadas o con dificultades de movilidad puedan ejercer sus derechos.
Conclusión
El derecho del trabajo en Chile se encuentra en una etapa de profunda transformación. Los cinco cambios que aquí revisamos son reflejo de una tendencia hacia un modelo laboral más humanizado, justo y adaptado a las realidades del siglo XXI. Para profesionales del área legal, empleadores y trabajadores, conocer estas modificaciones no es opcional, más bien es imprescindible para garantizar el cumplimiento normativo, promover relaciones laborales sanas y construir una cultura del trabajo basada en el respeto, la equidad y la legalidad.
