- mcalderon1043
- hace 2 días
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Smart Contracts: Una introducción a los contratos inteligentes
Los smart contracts, o contratos inteligentes, se han convertido en una de las aplicaciones más relevantes de la tecnología blockchain. Aunque su nombre puede llevar a pensar que se trata de contratos autónomos capaces de decidir o interpretar, en realidad son programas informáticos que ejecutan automáticamente determinadas acciones cuando se cumplen condiciones previamente definidas. Su propósito es reducir tiempos, costos y riesgos asociados al cumplimiento voluntario de las partes.
En términos simples, cuando se verifican las condiciones correctas, la acción programada ocurre sin intervención humana. Si un hito técnico se cumple, si un pago se recibe o si una mercancía llega a destino, el programa ejecuta automáticamente la prestación establecida. Esta automatización elimina intermediarios y disminuye la posibilidad de incumplimientos discrecionales.
Desde el punto de vista jurídico, es fundamental distinguir entre el código que ejecuta la operación y el contrato que contiene el acuerdo real entre las partes. El smart contract no reemplaza al contrato tradicional; lo complementa. El contrato, con su consentimiento, objeto y obligaciones reguladas por el Código Civil, continúa existiendo en lenguaje natural, mientras el código actúa como mecanismo de ejecución.
En Chile, los smart contracts son compatibles con el ordenamiento vigente. La Ley Nº19.799 reconoce la validez de los actos y contratos celebrados por medios electrónicos, lo que permite que la voluntad de las partes se manifieste a través de sistemas automatizados. Siempre que se cumplan los requisitos generales de validez contractual, el uso de smart contracts es jurídicamente posible y puede integrarse sin fricción al marco civil y comercial chileno.
La relevancia práctica de esta herramienta es especialmente visible en sectores donde la verificación de hitos genera demoras o costos significativos. En construcción, los pagos podrían liberarse al verificarse automáticamente el avance real de una obra; en logística, las cadenas de suministro pueden coordinar pagos según el movimiento de la carga; y en servicios financieros, las garantías pueden ejecutarse sin trámites adicionales cuando existe un incumplimiento verificable. En todos estos casos, el valor del smart contract radica en su capacidad de ofrecer certeza anticipada y reducción del riesgo operativo.
SOBRE EL AUTOR:
Matías Calderón es abogado de C&L Abogados, especializado en derecho económico y regulación de tecnologías emergentes. Su práctica se enfoca en la intersección entre marcos legales tradicionales y nuevas tecnologías, particularmente en áreas de regulación de activos virtuales, blockchain, inteligencia artificial y gobernanza tecnológica.
NOTA LEGAL: Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoría legal específica para casos particulares. La implementación de smart contracts presenta consideraciones técnicas y jurídicas que varían según las circunstancias de cada empresa y proyecto. Para consultas sobre la aplicación de esta tecnología en su organización, contacte a C&L Abogados para una evaluación profesional adaptada a sus necesidades.
